
Tu corazón en mi cuenca
Yérguete sobre la cima del verdugo inclemente,
vístete de Viento del Norte,
grítale al silencio dentro de nuestro silencio,
separa siete pieles a tu ombligo
y aléjalo de mi vientre.
Lava tus pies para borrar mis huellas,
lava el recuerdo de mi boca con agua bendita
y hazte santo.
No creas en las hadas caracolas, no creas,
ponle ajos y cruces a tus puertas...
¡Vamos! engañemos a todos, que a mí
me basta abrir las manos
para ver latir tu corazón en mi cuenca,
pletórico de ausencia, de martirio,
palpitando entre mis manos,
esperando que te diga...
-aún te amo-
Elba&Margarita
Es toda una inundación de amor que arrastra