
eso fuimos
dos polos opuestos
aire y tierra
amargo y dulce
agua y aceite
pecho y espalda
vez y envés
de una pupila
que miraba todo
de diferente manera
eso fuimos
las dos caras
de una moneda
que siempre caía de canto
la diestra y la siniestra
de unas manos
que nunca se encontraron
un camino con huellas
de ida y vuelta
dos andenes
dos vías diferentes
eso fuimos
dos / siempre dos
Migdalia B. Mansilla R.
Agosto 27 de 2009

A una amiga y más
Que nadie se equivoque, soy
Carmela Bermúdez aunque, un poco
romanticona, se me pasará...
A veces y sólo a veces se encuentran
dos almas,
A veces, sólo a veces siento que la he hallado,
Dos gotas de agua en un océano,
Las vertientes de dos ríos que dan a un sólo mar,
Pero... ¿cuántas veces, la marea, me devuelve a la orilla
sin nada más que dar?
Como un soplo es la vida,
Como un aliento que se escapa de a poco,
Así es el amor que hay en mi rostro cansado
Cuando se posa en tu regazo,
Sólo una confesión quiero... ¿ quién recorre junto a ti la senda
mientras... yo muero en el olvido?
Dos palomas, una sola vez surcan juntas el horizonte,
¡Qué belleza! Una sola alma, dos corazones,
qué tiene la vida que a unos les concede el mágico encuentro
y a otros nos quita, para vivirla, todas las razones.
Sólo una respuesta quiero... ¿cuándo me descuidó el destino,
que me quitó lo que más anhelaba, siquiera antes de haber nacido?