
En dos
Un día de agosto, el hombre cayó en tierra, clamaba a Dios su tormenta. De repente, un estruendo estremece el silencio, mira hacia el cielo, una luz le ciega. Piensa , "he sido escuchado" y en ese instante... un rayo lo partió en dos.
Un día de agosto, el hombre cayó en tierra, clamaba a Dios su tormenta. De repente, un estruendo estremece el silencio, mira hacia el cielo, una luz le ciega. Piensa , "he sido escuchado" y en ese instante... un rayo lo partió en dos.
Migdalia B. Mansilla R.
Fecha: nada es igual ni diferente, ni las horas de las fechas, ni los lugares donde clamar a Dios...
Octubre 30 de 2006