martes, 11 de agosto de 2009

Es inútil


Es inútil


mi dolor es mío
por más que trate de explicarlo
transcribir a vuelo de verso
en la palabra escrita
la angustia
el pesar
nadie lo comprende
no le incumbe a otro
lo esquivan
no pueden imaginar
ni sentir por mí
por más que grite
o solloce en silencio
tratando de asir
las manos que del amor decía
estar llenas

este dolor es sólo mío
en la zozobra infinita
de estar muriendo
sin poderlo remediar
Migdalia B. Mansilla R.
Agosto 11 de 2009

martes, 28 de julio de 2009

Mutaciones [Elba Bermúdez]


Mutaciones
(Click en el título. Más de Elba)



Nos hicimos sombra que danzaba
detrás de la luz de los relámpagos,
eco, después de cada trueno ...
Y al final de la noche
nos hicimos silencio,
dejando regadas las huellas
de nuestras tempestades.




Elba Bermúdez

martes, 14 de julio de 2009

entre las aguas [Blai Rien]


entre las aguas



vivo entre las aguas de ese río
lleno de demasiados peces
aburridos, sordos,
mudos y ciegos,
a veces dormidos,
a veces demasiado cuerdos.
ando con penas y tropiezos
río arriba
cuando parece que para la mayoría,
la consigna es descender:
descender vertiginosamente
acaparando en el descenso
espejitos de luz,
colores,
baratijas
que sabe dios qué dios
va esparciendo
divertido
desde la orilla
ahora que el rumor
del río,
próximo a la caída
suena ya
con voz
cada vez más fuerte.





Blai

domingo, 12 de julio de 2009

No hay [Joshua Ponce]


No hay


No hay consuelo
para este dolor
que traspasa
el alma.


Padezco
y me voy yendo
junto con ella.



Bayamón


Julio 11 de2009

viernes, 10 de julio de 2009

por favor [Blai Rien]


por favor




ven, irrumpe en mi atmósfera:
colisiona como el viento
que va a morir
en el color oscilante
de los estandartes,


vulnérame para vivir:
despoja al aire del roce
que parece dormitar en el tránsito
asesino de los relojes,


aullémonos,
arrebata
la ternura del fuego,
quema las aguas del río de la voz,
allí bajo los árboles
agita tu verbo,
derrámame las palabras,
por favor


Blai

martes, 9 de junio de 2009

Fuera de nosotros


Fuera de nosotros


errantes / fuera de nuestros espejos
en el espacio infinito
bailamos un vals que duele en los cuerpos
tú / sosteniendo mi mano
mi mano que se escapa por inerte
yo/ bebiendo de tus ojos la mirada
tu mirada que se pierde en los silencios
y los dos/ sucumbiendo al deseo de llorar
en las notas de ese vals doliente
iluminado de noches


Migdalia B. Mansilla R.
Fecha: no puedo leerla, se diluyó el calendario.
Junio 09 de 2009

miércoles, 6 de mayo de 2009

Baile (Elisabet Cincotta)



BAILE
(click en el título principal)

Él se acerca. Lo veo, no distingo su rostro, sólo la silueta esbelta, erguida y campaneante.
Lo presiento buscando una noche acompañada. Ahora veo sus ojos, me mira, no puedo sustraerme a cierto encanto sensual que deja estelas.


Observo el salón, el piso, las figuras, el humo gris de la penumbra.


Su mano me toma, no me resisto. Proclamo bandera de tango cuando su mano dirige el baile. Somos dos por un instante, uno por la eternidad del ritmo. Ambos sentimos la música, garabateamos imágenes, la melodía nos penetra, auguramos placeres silenciosos. La cadencia se hace lustre entre baldosas. El bandoneón nos llora ausencias, nosotros presentes, hoy rotamos la historia.


Soy pieza maleable en sus manos, me dejo, me venzo, su respiración me vence, me acompasa. Si en este momento me hablara nada retendría mi hacer, sumaría mi cuerpo a su cuerpo.
Los últimos sones, nos separamos miro sus ojos, espero su mano. Me guía hasta mi mesa y se va... no lo puedo creer... se va.


Arranca la orquesta, El Abrojito, espero su llegada acalorada, renacida de tantas soledades, embebida de nostalgias para compartir en alguna cita, una cita entre brazos y pasiones, deseos, perfiles nocturnales y ojos melancolía.


Nada, allá lejos lo vislumbro. Un tipo me pide bailar como antaño... y bue, hago tripas corazón y aceptó.


Otra vez la soledad, él se fue a la barra, y yo como una tarada mirándolo de reojo a la vez que intento que mi pareja no me pise más.


Vuelvo a la mesa. La puta madre... milonga, desde aquí lo veo romper baldosas, cómo baila este hombre, podría estar toda una vida a su lado.
Pero como dicen los pibes ya fui.

©Elisabet Cincotta

jueves, 9 de abril de 2009

Vida


Vida


amo toda la gama de colores
desde el sin color blanco
ausencia de los mismos
hasta el negro/conjunción de todos
cada uno
es luz desde el amor
sea el que se queda
sea el que se va

amo el claroscuro
tanto como las sombras de la luna
o como el fulgor del sol a pleno día

amo cada ser que tiene vida
desde el minúsculo / hasta el gigante
a la naturaleza toda
porque soy naturaleza y vida

¿tú? / no sé



Migdalia B. Mansilla R.
Fecha: desde la vida entera
Abril 09 de 2009



martes, 31 de marzo de 2009

Estampa IV (Cuento) [Elisabet Cincotta]



ESTAMPA IV
(click en el título principal)





La hora de la siesta -sol abrigo del invierno-
Un ombú vetusto entre sus pasos -pollera tubo, tacos altos- Un rubor en sus mejillas -sin maquillaje-
Bordea el cerco de campanitas -más allá una mirada la espera-

Guardó las muñecas de su lecho.

Ya está cerca-una boca que sonríe- el primer beso la encuentra.

Elisabet Cincotta

lunes, 2 de marzo de 2009

Ne me quitte pas


Ne me quitte pas


tantas veces
mi voz se alzó
sobre
riscos
cruzó mares
escribió
mil poemas
trazó mapas
nuevos meridianos
latitudes fosforescentes

hacia ti
el norte de esta tierra
al punto donde nunca supe llegar
para que escucharas como un milagro
en tu sordera
no me dejes /no
no me dejes /no
no me dejes...¡no!


Migdalia B. Mansilla R.
Fecha ; ¿importa alguna fecha?
Marzo 02 de 2009

miércoles, 18 de febrero de 2009

Neblina


Neblina

Escarbaba la tierra, las uñas rotas, los dedos le sangraban. Sabía estaba en algún lugar del patio, él mismo la había enterrado. Pero, ¿dónde? Diagonal al sauce quizás, debió ser allí, recordaba que las sombras de unos brazos extendidos se mecían sobre el lugar. Sí, allí tenía que estar. Escarbó con más furia, con toda la fuerza de la que era capaz. De pronto, algo relucía desde el fondo, un brillo extraño le cegó y una carcajada reinó en medio del silencio de la noche, vestida de luna llena.

_¡Mi amor!, ven a ver estos árboles secos, mira qué formas extrañas tienen, -le decía ella- tomándolo por la cintura mientras la brisa los envolvía y la neblina tenue pasaba revoloteando entre las ramas del sauce que cada tarde lloraba sin consuelo_
Él, miró de reojo los troncos viejos, una media sonrisa hizo mueca en su rostro, una luz extraña, se encendió en sus ojos de mirada perdida. Sus manos sin control apretaron hasta romper el cuello de ella.

Cuentan los vecinos de la casa de la loma, la de los troncos en el jardín, esos que tienen formas extrañas, como humanas; la que nadie habita desde el día en que encontraron muerto al abuelo recostado al sauce, que cada anochecer se escucha un llanto entre los árboles, aunque no haya viento que los acongoje y sólo una niebla espesa se aposente en ellos.

Migdalia B. Mansilla R.
Agosto 18 de 2006

lunes, 9 de febrero de 2009

El espejo (cuento)



El espejo



La habitación a media luz, un perchero clavado en la pared, un reloj cucú que cantaba a deshora, las horas, algunos libreros, un secreter.
En un marco de caoba guindaba un espejo. Pasaban los días y alguna cosa extraña estaba aconteciendo. Alguien se asomaba desde el espejo. A veces sólo se atisbaba a ver, un perfil; otras veces, medio cuerpo. En alguna ocasión los ojos escudriñaban el cuarto, como tratando de encontrar lo que no se ha perdido. En otras, la imagen corría de un lado a otro jugando a no encontrarse.
Un día después de eternos días, el espejo se estremeció, una mano salía de él lentamente, desperezándose, luego los brazos, las piernas tambaleantes. El cuerpo cayó al piso, era una mujer, se sacudió la falda, alisó los cabellos y comenzó a buscar un estuche de madera forrado en fieltro rojo. Movió los libros, abrió las gavetas. Nada. De pronto el cuerpo comenzó a desfallecer, el tiempo se acababa. La hora marcada estaba llegando.
Volvió su mirada ya lánguida al secreter y recordó, detrás de las cartas, al final, sí, al final estaba el estuche, cómo era posible que lo hubiera olvidado. Como pudo con las fuerzas perdidas logró abrirlo. Allí estaba, reluciente, palpitante, lo tomó con cuidado, abrió su blusa de encaje blanco, metió su mano en el pecho y se colocó el corazón.
Se abre la puerta de la habitación y un haz de luz intensa la ilumina.
_Querida mía, al fin te encuentro. Te esperábamos para cenar. Qué joven y hermosa te ves. Pareces otra.
Ella, sonriendo lo toma del brazo y le sigue hasta el comedor.
La habitación vuelve a las penumbras, el cucú anuncia la media noche.
Desde el espejo un rostro cansado y viejo se asoma, tratando de encontrar la máscara que se le perdió.



Migdalia B. Mansilla R.
Fecha: ¿la fecha? depende, del cristal con que se mire.
Fecha: Enero 29 de 2006

sábado, 17 de enero de 2009

Ella no sabía


Ella no sabía



Ella no sabía, no tenía idea cuando colocó suavemente su corazón en la cuenca de las manos de él, -advirtiéndole, con todas las advertencias posibles de advertir en estos casos-, que lo perdería, que su corazón sería estrujado, destrozado hasta morir.


Ahora, anda con un corazón prestado, mientras, le rehacen el suyo, con un trocito que encontró tirado "al rescoldo de una columna quebrada" mientras agonizaba, porque le dijeron que desde ese trocito era posible ir colocando implantes, e implantes, hasta dejarle viviendo, al menos sin tanta tristeza arrastrada.
Ella no sabía, de verdad que no sabía, que él no era el que esperó por tanto tiempo para escuchar el acompasado adagio de sus almas, aleteando libres en el amor sin tiempo.



¡No! Ella no sabía.





Firman:
Mis yo, tratando de sobrevivir con un corazón prestado y de paso... ¡de silicona!
17/01/09
El encomillado pertenece al poema "Nada me pertenece": Migdalia B. Mansilla R.

viernes, 26 de diciembre de 2008

Diálogo entre el Gusano y la Mariposa-Sátira(Elba Bermúdez)


Dialogo del gusano y la mariposa
(Haz click en el título principal, irás a la página de Elba)
Licenciado:



No me tutee… ¡Dígame Licenciado! ¡Diríjase a mí con respeto!


Gusano:
Pero…hemos sido amantes


Licenciado:
¿Amantes? No, no, y no, usted es un gusano y yo una mariposa.
Además, jamás fuimos amantes.


Gusano:
Pero, nos hemos amado


Licenciado:
NO!, nunca nos” hemos” amado, aquí sólo “YO” he amado… ya le dije ¡Ni me mire usted!
Gusano:
Pero... ¿Hemos estado involucrados con el amor?


Licenciado:
Eso si…pero ya no, no me hable…llámeme Licenciado si quiere dirigirse en algún momento a mi, mejor aún, no se dirija usted a mi, que usted es un gusano y yo…yo tengo alas de colores que me adornan y puedo volar, usted es un gusano que se arrastra y a nadie le gustan los gusanos.


Gusano:
¿Ni los de seda?


Licenciado:
¡No sé! Y tampoco me interesa.


Gusano:
Bueno, bueno, dejémoslo así… ¿No le agradaría que le llamara Doctor?


Licenciado:
¡No! Yo soy Licenciado, de haber querido ser doctor lo hubiese sido, yo hago lo que quiero y lo que quiero es que usted sepa diferenciar entre un gusano y una mariposa.


Gusano:
Perdón, no volverá ocurrir, voy a amordazar mis alas para abortar la pupa…
Está bien, y gracias por todo ¡LISENCIADO!






Elba Bermúdez

miércoles, 10 de diciembre de 2008

Encadenados( De verse) /Liliana Varela/Migdalia Mansilla/Elisabet Cincotta


Nos veremos allí


donde tu amor no este contaminado
donde los segundos sean eternos
donde disfrute de tu cáliz sagrado
donde el milagro de amarte sea comunión.

Nos veremos allí
en tu silencio profundo de halito mágico
en tus aguas bravías rebosantes de pasión
en tus pupilas que incitan a la tentación
en tus orillas viriles de franca razón.

Nos veremos allí
en el pliegue del tiempo que se resiste al olvido
en el rebelde punto negado a ser recta
en el silencio del eco que trae tu voz

Allí en el espacio en que el primer sonido
del corazón se superpone a tu segundo latido
en el misterio sagrado
en que de uno tornamos dos
fundiendo la carne en amalgama de amor.

Nos veremos allí.

Liliana 2007************ ****






Te veré aquí




y te veré aquí
donde el murmullo de la brisa
se confunda con las voces de la noche
en los ¡ay! de nuestra alcoba

y te veré aquí
donde el verdor de las montañas
se refleje en la niebla que
revolotea en sus laderas
donde el bosque guarda
el secreto de las hadas

y te veré aquí
sí /lo sé
donde el tiempo se suspende
en el fulgor de tu mirada
////
Migdalia B. Mansilla R.
Fecha: al no escapar del sortilegio de un recuerdo.
Agosto 05 de 2007
************ ****




y te veré aquí
 



donde las letras se unifiquen
en la magia de los versos
que de nuestros labios nacen
perpetuándose en los ecos.

y te veré aqui
agazapada entre las sombras
a la espera del mañana
ignorante de las horas
que se pierden en la nada.

y te veré...
tal vez.
En el iris del momento
en que surja tu recuerdo.
///
Lili
*********






Estarás allá






estarás allá
donde la nostalgia no existe
en los recovecos de la memoria
donde el mar sabe dulce
y los ríos a sal

estarás allá
esculpiendo el amor en algún beso
siguiendo la luz de las luciérnagas
en el camino justo que trae hacia mí

estarás allá
y aunque no lo creas
en mi patio cubierto de jazmines
tu aroma se recrea
en mi piel
///
Migdalia B. Mansilla R.
Fecha: pero...¿será posible que no lo sienta así?
Agosto 05 de 2007
************ ****






Estaré allí...






seré la brisa que acaricia tus cabellos
fugaz estrella que se rinde a tus deseos
potro domado hincándose a tus pies.


Estaré allí...
sabrás quién soy aunque tus ojos no me vean
aunque tu piel conserve ajenas primaveras
aunque la vida te haya dado otra razón.

Estaré allí...
Y serán tus brazos quienes corran a los míos
en el abrazo esperado y presentido
de estas dos almas que se aman con pasión.

Estaré allí...
y seremos dos.

Lili

********






Llegarás el día








y estarás aquí
donde te espera el anhelo
de la sin razón ardiente
donde las flores danzan
acariciando nuestros besos
donde las aves tejerán
el nido de nuestro amor de hacer

llegarás un día
cuando el ayer ya no importe
y el mañana sea el hoy
que nos abarque

y seremos dos
para fundirnos en uno
en la frontera inexistente
de esta distancia
diluida
perdida
en el por fin del encuentro
ansiado

llegarás un día
y estarás aquí

Migdalia B. Mansilla R.
Fecha : al presentir alguna vez, que pudimos , siendo dos, ser uno, en el amor.
Agosto 06 de 2007

************ ***





Llegaré a ti





Tus latidos me guiarán en lo nocturno
y la distancia será una palabra
sin contenido ni razón.

Cuando me veas, cuando me sientas
y me tengas.
sabrás que mi silencio
era el rezo de los dos.

Seré nube, trueno, lluvia y alborada
mojando tu cuerpo, respirando en tu piel.
Sorberé tu aliento, gota a gota, sin reparo
hasta inhalar tu alma
y fundirla a mi ser.

Lili

********






Llegaré


llegaré una noche quebrando sortilegios
-equilibrando precipicios-
sorteando los embrujos de otros ojos

llegaré vestida de luna
-inundada de nostalgias-
para abrazarme a tus silencios

llegaré a tus satenes
-en puntas de pie-
para no despertarte

mi boca rozará tus párpados
-clamará amores-
seremos fundición en el encuentro

Elisabet Cincotta
2007__._,_.___

viernes, 21 de noviembre de 2008

En la brevedad del tiempo [Migdalia Mansilla]



En la brevedad del tiempo






Cuántas veces nos escuchamos decir, "un momento por favor", mientras recogemos las llaves del auto y gritamos:- ¡ya voy no me apuren!-
O, nos llaman por teléfono, suena el timbre de la puerta y queremos cortar esa conversación o visita que nos es molesta y la “paramos” con un -"perdona dame un momento por favor"-, “tengo que cortar, hablamos después”, “-voy de salida-“ dependiendo, eso sí, las percepciones propias o de los otros de la verdad, en la entonación usada, al mostrar nuestro estado de ánimo.
Lo que sí es seguro, es que siempre estamos viviendo en la brevedad del tiempo.

Sí, en una brevedad de espacio y tiempo que nos lleva a vivir:
desde lo más intenso hasta lo más nimio. Desde lo trascendental a lo ridículo.
Vivimos en un instante:
la pérdida de un ser amado, la partida de un para siempre y la soledad entre muchos. Podemos sentir en una brevedad de tiempo, el amor más intenso o el dolor de un dejarnos. Lograr cambiar nuestro destino, con tan sólo decir sí o no.




En una brevedad de tiempo un golpe de suerte nos hace millonarios o miserables. Un accidente cualquiera, puede cambiar nuestra vida y hacernos mejores o peores seres humanos con nosotros mismos.




En una brevedad de tiempo, podemos encontrar al cruzar una calle, el amor que esperábamos o al traidor que nos engaña.




En una brevedad de tiempo se concibe un hijo y se tiene el cielo entre las manos. Y hasta es posible, calzarse uno el olvido al voltear el rostro para el otro lado y seguir un camino sin huellas pasadas.




Así que la vida misma se va llenando de tiempos breves que van tejiendo la existencia en el trenzar el tiempo mayor, marcado por la luz del sol y el plata de la luna.




Sumando instantes, vamos labrando horas, días y años, asumiendo en el mejor de los casos, la totalidad de las consecuencias de nuestras acciones, decisiones , hacer o dejar de hacer, de lo que nos pasa… en una brevedad de tiempo.
















Migdalia B. Mansilla R.
Noviembre 2008

martes, 11 de noviembre de 2008

Silencio (Breve de Elba Bermúdez)


Silencio


Hoy me dolió tu silencio.
afortunadamente no me causas heridas,

la piel se ha endurecido.

Necesitas golpear mas fuerte





Carmigna o Elba

jueves, 23 de octubre de 2008

La fotografía (Cuento)


La fotografía


Miraba con insistencia el marco vacío. Sentía la hondura, esa oquedad que deja el vuelco del dolor sentido en el centro del pecho. Acariciaba el cartón donde antes estaba la fotografía. Imaginaba su rostro, su sonrisa, el tiempo detenido en ese instante supremo en que parecía sus ojos se fijaban en los suyos a través de la lente. Podía dibujar los rasgos de su cara, el mohín de su risa, pasar a su cuello y casi sentir los músculos tensos en el pedestal que sostenía la cabeza del ser que tanto había amado.
Volvía a sus cabellos, rebeldes, crespos, entrecanos. Sus manos acariciaban instintivamente la sedosidad de los mismos.
Como en estado de éxtasis, seguía detallando la fotografía ausente del marco, rota en aquel arrebato donde la razón huyó de su mente, donde no supo qué había pasado. Vagó por un tiempo infinito. Al regresar de su viaje por los abismos de sus propios infiernos, encontró tirado en un rincón de su habitación los trozos de papel rasgados finamente, trató de juntarlos, de rehacer la fotografía infructuosamente. Desistió de su empeño. Al voltear hacia el marco vacío, encontró que allí estaba, que podía mirarla siempre, había quedado grabada en el lugar donde nadie, ni ella misma podía arrebatársela de su vida.

Sus manos habían hecho añicos la fotografía, su alma la había guardado para siempre.



Migdalia B. Mansilla R.
Fecha: cuando la vida sonriente queda suspendida en el tiempo.
Enero 03 de 2007

jueves, 9 de octubre de 2008

Brasil - Cuento-[Julia del Prado]


Brasil(Click en el título principal para saber más de la autora)
Aló, Aló – me escuchas- ¡Brasil, Brasil, Brasil. Me escuchas, aló, aló. No. –Seguro que andas con los amigotes.

Aló, Alo – me escuchas – segunda llamada. No. ¡Brasil, Brasil, Brasil!. Caramba, qué joda.

Suena el timbre de la casa. Es el marido que llega a los pocos minutos de las llamadas.

El bullicio ingresa. Desde la avenida de la gran ciudad se escucha al jalador del microbús: ¡Brasil, Brasil, Brasil!.

Julia del Prado
Escritora Peruana.

jueves, 25 de septiembre de 2008

Tu corazón en mi cuenca (Elba Bermúdez)



Tu corazón en mi cuenca

Yérguete sobre la cima del verdugo inclemente,
vístete de Viento del Norte,
grítale al silencio dentro de nuestro silencio,
separa siete pieles a tu ombligo
y aléjalo de mi vientre.

Lava tus pies para borrar mis huellas,
lava el recuerdo de mi boca con agua bendita
y hazte santo.
No creas en las hadas caracolas, no creas,
ponle ajos y cruces a tus puertas...
¡Vamos! engañemos a todos, que a mí
me basta abrir las manos
para ver latir tu corazón en mi cuenca,
pletórico de ausencia, de martirio,
palpitando entre mis manos,
esperando que te diga...
-aún te amo-


Elba&Margarita
Es toda una inundación de amor que arrastra



viernes, 12 de septiembre de 2008

Ocaso



Ocaso
(deten la música de la play list del blog )




El sol se ha escondido. Se fue huyendo tras una nube gris. Llueve. La neblina cubre las montañas. Los pájaros pían en sus nidos. La añoranza se entremezcla entre las horas del hoy y el tiempo que ha pasado, marcando en cada poro la melancolía del ayer.

Llueve, hace frío. Un frío inmenso que cala hondo. La mirada se pierde, trato de atisbar entre los grises del cielo, algún fulgor, alguna luz que guíe los pasos en el camino desierto y doloroso de esta vida que se deshace en el amor, que se quedó colgado en el perchero de la espera.

La tarde se muere en el ocaso. Mi vida ha llegado al punto donde el otoño es un calendario de hojas muertas. Mis ojos ya no miran, se inundan en el mar de cada lágrima que ya brota, ante el gesto inequívoco del adiós.

Se muere el día. Las horas se agotan, cansadas y mustias se duermen en el eterno reloj del tiempo. Se muere el día. Llego al final de los caminos. No estás, no estoy. La pena me aborda. Adiós.



Migdalia b. Mansilla R.
Fecha: cuando el olor a tierra mojada y la niebla se escurre por las ventanas.
Abril 06 de 2006

jueves, 28 de agosto de 2008

Desde la acera de enfrente (Cuento)


Desde la acera de enfrente



Cada tarde al llegar el ocaso, se sentaba a la puerta de su casa, en el porche.

Cogía el atajo de cigarrillos, lo miraba largamente, como haciendo un exorcismo , como jurándose era el último que se fumaba antes de dejarlo definitivamente. Cada día, en esa hora nona impredecible de colores que llenaba el espacio de sombras primeras, se acurrucaba en el umbral del tiempo de los sueños.

Miles de imágenes se atropellaban en su mente, el olvido se le llenaba de memorias que pujaban por reventar el cuenco de las vivencias.

Los hijos crecieron , tomaron sus caminos. El marido, se encandiló con una muchacha y la dejó con las marcas de los años grabadas en su piel.

El silencio se hacía cada tarde, cada ocaso, y, cada crepúsculo de colores nuevos le llenaba las pupilas de recuerdos viejos. La soledad se convirtió en su compañera, confidente y verdugo de su vida.

Desde la acera de enfrente, un hombre se paseaba cada día al terminar la tarde, oteaba horizontes, arañaba el tiempo y perseguía mariposas que se le escapaban de las manos abiertas.

Cada anochecer el hombre miraba hacia la acera de enfrente encontrando una sombra que se alargaba sentada en la mecedora que se balanceaba entre los pilares del corredor que hacía de entrada a la casa que siempre estaba en silencio.

Cada día paseaba , se detenía , la observaba y se decía “cuántas soledades en dos aceras paralelas que nunca se encuentran”

Y así pasaron los días, los años y un día ya no hubo mujer en la mecedora, ésta, sola se mecía como empujada por un fantasma que cada tarde allí se sentaba.

Y pasó el tiempo corto de la eternidad de la tierra, una sombra se lograba ver cada anochecer en la acera de enfrente, desplazándose de un lado a otro… otro fantasma vaga ahora, después de su muerte, sin encontrarse.



Migdalia B. Mansilla R
Fecha: ¡Qué cosa rara somos los humanos a veces...a veces!
Septiembre 22 de 2004

sábado, 9 de agosto de 2008

Psicoanálisis (Cuento / Elba M. Bermúdez L.)


Psicoanális
is(Si haces click en el título conocerás más de la autora)




Dr.: _ ¡Buenos días! Pase, ¡siéntese!
Paciente: _Buenos días doctor…verá, he solicitado sus servicios, visto lo abultado de su currículum tan importante, Dicen que usted es un “desentrañador” de la psiquis ajena y heme aquí que quiero descifre cual Champoleón todas mis interrogantes y los consecuentes sentimientos que van de un lado a otro en mi interior como niños perdidos en una estación de tren-
Dr.:- Gracias…realmente poniendo a un lado el Ego, tengo que reconocer que he nacido con dotes especiales que me permiten intuir antes de estudiar el caso, lo que sucede en mis pacientes, aunado, lógicamente a mi profunda preparación profesional ¡Hábleme! dígame lo que quiera!


Paciente:-Verá doctor, en una vida anterior fui un tiranosaurio Rex; posteriormente fui una campesina enana muy pobre casada con otro campesino que a decir verdad no era muy agraciado, esto fue en Irlanda por cierto. Luego en la próxima vida, (la anterior a esta), fui de nuevo mujer y nací en Estados Unidos cuando la depresión económica.
Dr.:_ Muy interesante ¡Continúe, no se detenga!


Paciente: _ Del Cretácico no recuerdo casi nada, sólo tengo la certeza y algunas imágenes como relámpagos. Tampoco sobre mi nacimiento en Irlanda tengo todo claro, puedo recordar olores y sensaciones así como paisajes y mis manos sucias de campesina. y sobre todo, la música ¡la música! Soy una apasionada de la música irlandesa y del olor verde vegetal. Del tiempo de la recesión (mi penúltima vida) si tengo imágenes y sueños recurrentes, así como sentimientos suficientemente claros en mi interior.


Dr._ ­Muy bien, me dice que tiene sueños recurrentes... ¿Sólo de la penúltima vida?


Paciente: _Si doctor, sólo de la penúltima vida.


Dr.:_ Continúe por favor.


Paciente: _ Esa es mi teoría de la reencarnación, La pasión que siento por lo antes mencionado es inexplicable y al verlo de alguna manera documentado me suele ocurrir algo que no me sucede con más nada, indescriptible, sólo comparable a vivir en esa época en Irlanda, en medio de una aldea de campesinos o en el New York de 1920 en medio de la reinante “Cosa Nostra” y la recesión o en el Jurásico viviendo como un gigante todopoderoso ..


Dr.:_ ¡Eureka! Ya se todo el mal que le aqueja!


Paciente: _¿Tan pronto? ¿En una sola sesión? Realmente es un usted ¡gran doctor!


Dr.:_La verdad, Erin le recuerda al mismo verde y la naturaleza de la cual usted no disfruta por vivir encerrada en un apartamento de la urbe, se siente como encarcelada, llena de de smog gris. Y la Mafia, es su padre, que era muy alto como la copa de un pino y ejercía sobre usted todo el poder. La recesión se refiere a dificultades económicas vividas en su niñez que la hicieron sufrir. Y el tiranosaurio es su primer amor, gigante, poderoso y arrasador pero de patas cortas que significan lo efímero que fue en su vida y demuestran su mezquindad. Su problema esta desentrañado, ya no sufra más, haremos una terapia para que olvide toda esa tristeza inmensa y comience a ser feliz.


Paciente: _¿SUFRIR? Pero doctor ¿Qué dice? Me ha malinterpretado ud., Si mi problema es justamente que no tengo problemas como toda la gente, que soy tan feliz que me da miedo cuando veo a los que sufren hasta porque se les escapó el autobús y tendrán que esperar cinco minutos más en la parada; además vivo rodeada de pajaritos y verde en las afueras de la ciudad, soy paleontóloga apasionada por mi profesión y estoy muy unida a mi primer amor con quien procree tres hijos estupendos, nos llevamos muy bien y a pesar de los años nuestro amor ha sobrevivido al mismo amor.


Dr: _ Eso es imposible! Soy un psicólogo de prestigio; Todo el mundo anda mal por la misma razón, usted sufre de estrés,¡ lo se! ¡Lo se! NO ME CONTRADIGA.


Paciente: _Doctor, le tiembla el ojo izquierdo.


Dr.:_ Eso no importa TODO TIEMBLA. Ahora mismo estará temblando en China.


Paciente: _ ¿Se siente mal doctor? ¿Qué le pasa? Siéntese!


Dr.:_ ¿Es que no entiende? ¡¡¡EL MUNDO SE VA ACABAR!!!


Paciente: _ Pero,¿ qué dice? Sosiéguese., llénese de paz, respire, respire, tome aire y bótelo por la boca, así, muy bien Imagine un prado verde lleno de mariposas multicolores y pajaritos que trinan, respire, respire ¿Está mejor ahora? Cuénteme lo que siente.


Dr: _Es que vivo en un apartamento en el piso 15 y estoy rodeado de edificios que no me dejan ver más que las otras ventanas llenas siempre de otros individuos que no pueden ver más que las mismas ventanas pero desde otro ángulo y a veces el ascensor no funciona y el viernes encontraron en el sótano unas ratas, que al parecer han tenido crías que estarán escondidas en recovecos del edificio donde nadie las ve pero ellas si nos ven, estoy seguro y para colmo de males he terminado el contrato de arrendamiento y he encontrado otro cerca de mi trabajo, pero es en el piso 22 y los edificios circundantes están más pegados , vamos, que ya se puede mirar con mas claridad las otras ventanas y ¡ELLOS A MI!


Paciente: _ Hábleme de su primer amor
Dr:-Mi primer amor fue gigante, tenía 20 años más que yo y me abusaba y se reía de mí y luego me dejó porque era muy niño para ella y se fue con un psicólogo de prestigio y me dejó, me dejó.


Paciente: _ Cálmese, respire, respire.




Dr.:_ Mi padre me gritaba, me pegaba y solía castigarme sin dejarme comer por varios días, pero lo importante es QUE SE VA A ACABAR EL MUNDO ¿NO SE DA CUENTA?


Paciente: _ No grite doctor, cálmese ¿Qué importa si se acaba el mundo? No estaríamos aquí para lamentarlo, si se acaba una vida, ya vendrán otras vidas, se lo digo yo que cuando fui tiranosaurio Rex y todo se acabó en una hecatombe pude reencarnar en Irlanda pobre pero siempre feliz porque bailábamos ¿ha escuchado música Celta? Es una maravilla doctor, recuerdo la gaita sonando como un eco entre la neblina de las montañas y todo aquel verde. Y Luego ¿New York? a pesar de ser esposa de un mafioso él me amaba y yo a él, lo mataron ¿sabe? Y sufrí por ello pero no olvidé lo feliz que me hizo, fui muy rica y tenía mucho poder, ya luego me quedé con el compadre, también mafioso, rico y también tuve que finalmente volver a ser feliz. Y en ¿esta vida? Mi disyuntiva es no saber por qué soy siempre feliz, porque hasta en el Jurásico lo fui porque los lagartos no tenían problemas de cambio de sexo si no tenían la pareja adecuada como fue mi caso ",…Creo que ese y la hecatombe son los únicos recuerdos que tengo de esa vida, la hecatombe no fue feliz pero no tuve tiempo de darme cuenta y es que “morirse es un instante y ya vendrán vidas mejores”. Como decía mi madre.


Dr.:_Bueno, voy a recomendarle a esta colega mía para que le ayude con su disyuntiva, me voy de vacaciones.


Paciente: Y, ¿adónde irá doctor?


Dr.: No se, deje de preguntarme, a un lugar verde tal vez, a un lago contaminado y verde o al centro del ojo de un dinosaurio Rex.


Paciente: _ El lago “verde lo encontrará seguro, pero ¿un dinosaurio? ¿es que no sabe ud que los dinosaurios no somos sociables?
Vaya doctor, tome un poco de agua, tiembla aún usted, tranquilo, todo va a estar bien, fue un placer conocerlo, pero eso si ¡¡¡¡NO LE PAGO. JODER!!!!


Elba Margarita Bermúdez L.

miércoles, 16 de julio de 2008

Prolijo (un cuento como tantos)


Prolijo




se alisó bien el cabello
limpiecito y oloroso
camisa nueva
pantalón planchado
-bien marcado el quiebre-
los zapatos destellaban
como sus dientes
la sonrisa blanca
digna de una propaganda
de algún dentrífico


sus últimas monedas
en un ramito de rosas rojas
para que intuyera el amor/pasión
que lo embargaba


le costó dar con la dirección
-nunca se la había dado-
recurrió a la guía de teléfonos
(siempre hay una luz en alguna parte)
pensó /mientras sonreía
imaginando fiestas ante la sorpresa


llegó/el conserje lo dejó pasar
traía un ramito de rosas
para la señora del 2A


se arregló bien el cuello de la camisa
miró sus zapatos
las manos/ sí /las manos
debían estar bien arregladas
las uñas sin una muestra de nada


tocó el timbre
tardaron tres minutos en abrir
-mientras-
los perros ladraban sin descanso
alli estaba ella / tal como la soñaba
lo miró fijamente / no dijo nada
hizo una mueca de desprecio
y le tiró la puerta en la cara


cinco minutos más tarde
chirria el frenazo de un carro
en la calle del edificio


¿que pasó?
-gritó desde la cocina a la hija
la señora del 2A-


un tipo que atropellaron
-informó desde el balcón-


en el pavimento
unos pétalos de rosas rojas
volaban libres
y al voltear el gendarme el cuerpo
nada podía distinguir
de aquel rostro anegado en lágrimas


no falta decir más
-ciego anduvo
cinco minutos después-


¿la vida? / la vida ya la había perdido
frente al 2A








Migdalia B. Mansilla R.
Fecha: tan común este cuento, que ni merece ser historia, ni poema, ni nada.
Julio 16 de 2008

sábado, 5 de julio de 2008

Los besos no deben romperse (cuento de Virginia Guida)


Los besos no deben romperse
(Click en el título y conocerás más sobre la Autora)



(Cuento de la Escritora argentina, Virginia Guida)




Un beso cayó en la vereda. Miré para arriba suponiendo que habría caído desde algún edificio y lo tomé suavemente con un poco de temor para no romperlo.
"Los besos no deben romperse", me decía siempre mi abuelo Carlitos y una lágrima le rodaba por su mejilla cada vez que me mostraba la foto de Lucía, aquella jovencita de quien se había enamorado antes de casarse con mi abuela.
Una alta torre de departamentos se levantaba frente a mí y me quedé escuchando esperando algún grito de reclamo, quizá de alguna adolescente a quien se le había caído al querer robarlo. No escuché nada.
Me paré delante de los timbres y comencé a llamar empezando por el piso 20 , departamento “A” y así hasta llegar al 1“B”. No quise tocar en la planta baja porque de ahí no podía haberse caído.
-Perdone…a usted se le cayó un beso a la vereda?-
Quéeeeeeee????-
Qué dice??????-
No está la señora…
-A quién busca?
Diferentes y ridículas respuestas fui escuchando de cada departamento como si el haber encontrado un beso caído en la vereda fuera algo tan extraño.
Cuando ya estaba por irme, me volví. Una anciana con los ojos llorosos y un pañuelito blanco en la mano que acababa de salir de un departamento de la planta baja, se acercaba lentamente hasta abrir la puerta:
-Señora- le dije- este beso es suyo?
Sin decir una palabra, abrió el pañuelito y dejó caer en él el beso que yo tenía en mi mano, lo envolvió despacito, me abrazó débilmente y se metió otra vez en el edificio mientras balbuceaba:
-Ay Carlos...Carlos…los besos no deben romperse... ya te lo dije…









(Publicado por Virginia en Predicado.com. Rosalena_5/ 21 de enero de 2006)